


Tierra de Contrastes y belleza
incomparable que le dio el nombre de "Boulevar de la Alpujarra".
La estancia en esta localidad rezuma tranquilidad
y acogimiento. Las extensas playas de
La Rábita y el Pozuelo conservan lugares donde el descanso resulta
obligado, como es el caso de la calidez y limpieza de las aguas de la playa
Naturista del Ruso.
Pero el mar sólo es un complemento
más de la oferta turística de Albuñol. Quienes prefieren
el senderismo encontrarán satisfecha su demanda recorriendo
un entorno que también dispone de una irregular orografía.
La Ruta de las Angosturas aglutina un encanto singular, cedido por
una naturaleza que regala variados microclimas, allí se encuentra la
Cueva de los Murcielagos, asentamiento prehistórico.
De la época nazarí, cultura que
huella tan profunda dejó en esta zona, aún se conserva el
sistema de regadío además de la Torre Vigía y
El Castillo en La Rábita.



