


La industria enológica tiene nombre propio en Murtas. Su bodega- museo Cuatro Vientos es el santo y seña de una tradición que mantiene el tratamiento del vino con métodos artesanales en conjunción con las más modernas técnicas de control de calidad. Si el contenido resulta excelente, el continente es inmejorable. En Murtas se fabrican pequeños toneles y cubas gracias a un esmerado trabajo que realizan artesanos de la madera.
La empresa agroalimentaria de esta bella localidad sujeta a un risco ofrece un surtido aún mayor. De especial interés resulta la elaboración tradicional de dulces y repostería, de raíces moriscas, con ingredientes básicos como la miel, los higos y las mermeladas.



